 |
|
La enorme boca de Hundidero se abre al fondo de
una garganta que en tiempos conducía las aguas del rio Gaduares, también llamado
Campobuche.
En los años 20, la Compañía Sevillana de Electricidad
construyó una presa para embalsar las aguas de este torrente que nunca llegó a
tener agua de forma permanente ya que en pocos días desaparecía por los
sumideros que se abrían en el fondo.
Hoy la cavidad es visitada, además de por muchos
espeleólogos, por grupos incontrolados con poco nivel de preparación y por otros
guiados por empresas de turismo de aventura.
|
 |
|
La galería es muy grande y los lagos son muy numerosos y a
veces de gran profundidad. El agua es muy fría.
Hay zonas fósiles, es decir, abandonadas por la circulación
del torrente y otras más o menos activas dependiendo de la
climatología.
|
 |
| |
|
 |
En la zona fósil hay formaciones, que al igual que todo en
esta cavidad son enormes. Una de las zonas que destaca por su propia
personalidad por esto es la llamada "Sala de los Gours".
Estas formaciones, que se producen por el depósito de la
caliza al circular en un flujo laminar por una pared inclinada, alcanzan aquí un
tamaño considerable y poco común. En alguna de estas "bañeras" caben varias
personas. |
|
 |
|
A lo largo del recorrido vamos encontrando los restos semi
destruidos de la gigantesca operación de instalación de la cavidad que
realizaron para localizar por donde se iba el agua de la presa.
Se construyeron puentes colgantes , caminos e instalación
eléctrica para, al final, taponar varias galerías con hormigón. El agua como es
lógico buscó otros caminos y la obra interior y la presa exterior fueron
abandonadas como un ejemplo más de la estupidez de los hombres.
|
|
 |
|
Hay también colonias de murciélagos acordes con la cavidad. Estos mamíferos encuentran principalmente en las zonas altas, inaccesibles, un lugar adecuado para criar y pasar el invierno en hibernación. Los techos son muy altos y de ellos cuelgan bellas coladas de calcita.
|  |
 |
| |
|
|
|
Estamos llegando a la zona central de la cueva, donde poco a poco las
aguas van apareciendo en la época de lluvias, el recorrido es prácticamente
horizontal, con algún resalte o pozo de poca profundidad.
Aquí se encuentra la gran sala llamada la "Plaza de Toros"
que se abre al final de la "Galería de la Ciénaga". Su diámetro y altura superan
los 60 metros por lo que constituye una de las mayores salas de
Andalucía.
Después de la "Plaza de Toros" están "Los Toriles" y en esta
zona, la bellísima cascada que toma el nombre de la galería.
Aquí parece con todo su esplendor el río que se sume en el fondo del
pantano y que, a partir de este lugar, circula según la estación haciendo
extremadamente peligroso, aún para los especialistas, seguir a delante en época
de lluvias
|
|